sábado, 31 de enero de 2015

Un fraile sin hábito




Mis estimados lectores... esta es una historia que yo tengo que compartir...

El dicho popular... el hábito no hace al monje... aunque lo distinga, podríamos aplicarlo a este ser humano que nunca vistió de hábito y menos  hizo alardes de su entrega y caridad.

Dios me regaló la dicha de conocerlo muy jovencito. La primera vez que lo ví fue en una fotografía.

El cursaba el tercer año de escuela superior en el Colegio San Antonio y era parte de un grupito de estudiantes que se organizaron para presentar la obra musical "Godspell". Ellos solos querian poner en escena la difícil pieza teatral que narra en una dinámica musical y moderna en su momento, el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo...

Yo era un maestrito pelú y nuevo en el Colegio y se acercaron a mí para que yo les diera la mano. Sin pensarlo dos veces accedí y me envolví con ellos. Así conocí a Afi.. Su nombre completo : Rafael Luis Casellas Rivera.

El no tenía carro y cuando terminaban los ensayos yo le ofrecía llevarlo a su casa. Allí conocí  a sus padres Annie y Ramón y tambien a su hermano Jimmy. Sabía que tenía una hermana por las fotos que ví en muchas ocasiones cuando visité aquella casa.

Nació una amistad muy bonita con aquella familia. Luego conocí a su hermana, la cual tenía novio. Yo por mi parte había terminado una relación y estaba en proceso de organizar mi vida futura. Coqueteaba con la idea de convertirme en sacerdote y me agradaba sobremanera trabajar como equipista en los retiros del Centro Capuchino . Alli participé en los retiros de Afi y de Jimmy

Allí tambien conocí a su hermana... Al pasar el tiempo tuve el privilegio de tener a Afi como estudiante.

El se convirtió en el cartero de notas entre su hermana y yo con la cual en muy poco tiempo me casaría.

Afi se convirtió pues en mi cuñado y mas tarde en  mi compadre.

Este Santo varón desde muy joven era muy dado a los demás. Se dejaba hasta copiar de su panita Efrain. Sus amigos eran su mayor motivación.

Al graduarse decide estudiar algo que en el tiempo era considerado una locura... Computadoras. Era el momento en que las computadoras eran dinosaurios que se alimentaban de tarjetas perforadas. Mientras estudiaba participaba activamente en el ROTC. Al terminar su universidad decide ingresar oficialmente al ejercito de los Estados Unidos y entra como teniente del cuerpo militar debido a su entrenamiento previo. Sirve en Alemania por largo tiempo y regresa a la isla que tanto amó.

Mientras tanto y durante ese tiempo, su compañero de cuarto y hermano Jimmy decide convertirse en sacerdote.

Jimmy dá catedra de lo que un cura moderno y con los pies en la tierra debe ser. Afi se le une en su prédica y todavía no podría decir quien inspira a quien...

Dios es sabio y coloca a estos dos hermanos en el Viejo San Juan. Afi enamorado de ese pedazo de patria unida por un puente a la mas linda isla del mundo,  decide compar un lugar donde vivir y se esbablece muy cerca de la iglesia San Francisco de Asis.

Sigue el apostolado de su hermano, el Padre Jimmy,  en proveer a los deambulantes con un hogar y da lo mejor de sí en establecer lo que es hoy en día el Hogar Padre Vernard.

Junto a su compinche, Rafo, Anita, Margarita, entre otros, trabajan incansablemente en conseguir los fondos necesarios para habilitar el vetusto edificio.

Junto a un grupo de dedicados cristianos proveen en el Sector La Perla, de duchas, ropa,  comida y asistencia médica a los deambulantes, a los "sin techo".

Entiendo que fueron más o menos 16 años en este empeño junto a su hermano el Padre Jimmy.

A su hermano el cura, lo transfieren a otro pueblo en la isla, pero Afi se queda en el Viejo San Juan...

Ahora más activo que nunca. Se hace ministro de la eucaristía y presta su voz y talento al coro de la iglesia... "Voces de Asís".

Su pequeño apartamento en el Viejo San Juan era un refugio para muchos en busca de consuelo. Afi no sabía decir que No y menos... más tarde. Como experto en el campo de computadoras, trabajaba largas horas muchas veces por una taza de café o meramente unas gracias. Pudo haber hecho mucho dinero por lo que sabía, pero más le complacía resolverle el problema al que lo traía.

Charlatán, bohemio, le gustaba lo bueno y beber y cantar con los suyos. Una noche de copas y buena compañia era su máxima alegría.

Recibir un beso de aquella viejecita abandonada y sola era su mejor regalo. Afi era el novio de todas ellas. Se lo peleaban...

Juntos nos confesábamos, no había secretos entre nosotros. Escuchaba sus consejos y él los míos.

Su relación con su hermana, mi esposa, era muy especial. Estos tres hermanos aunque lejos físicamente nunca lo han estado.  La distancia nunca ha sido razón para olvido.

Afi no fallaba en darle la vuelta a su madre todos los días. Cada tarde iba a cenar con ella y procurar que ella tomara sus medicamentos. Tremendo hijo, hermano, tío, cuñado y el mejor amigo...

Afi no predicaba con su palabra, y lo hacía muy bien... Afi predicaba con su ejemplo... Sin necesidad de un hábito, sin necesidad de un título.

Dios lo llama a su lado a muy temprana edad. Su vida aquí en la tierra fue una muestra de lo que quiere el Padre de todos nosotros.