lunes, 31 de agosto de 2009

La reforma de salud… o ¿la mogolla de Salud?


Para entendernos un poco, una mogolla no es otra cosa que un “sal pa’fuera”, un enredo que no se sabe la hora que es.


La idea básica de “cambiar” o darle nueva forma- una reforma- al sistema de Salud Pública en los Estados Unidos hay que aplaudirla porque hace falta.


Ya no se puede seguir viviendo el desbalance que acarrea el actual sistema. Yo sigo “mella’o, (me faltan varios dientes) porque no puedo pagar lo que me pide el dentista para arreglarme la boca. Cuando hace varios años atrás se me dio el estimado inicial, la única forma de hacerlo era hipotecando la casa o haciendo un préstamo en donde tendría que pagar un interés altísimo por yo no sé cuantos años. Imagínese usted… si yo me muero y el préstamo no está saldo, ¿podría la doña pedir que me sacaran los postizos y devolvérselos al dentista?


Vivimos en un sistema en el cual los pobres tiene una mejor cubierta médica que la clase media que la tiene que pagar y sudar. Un sistema en el cual mientras más viejo se pone uno, más medicamentos le mandan y menos le sobra al anciano para poder vivir.


Yo gozo de buena salud, gracias a Dios, pero me gasto junto a mi doñita, sobre 200 dólares mensuales en medicamentos preventivos, para no chavarme por completo. Pastillas para controlar el colesterol, para fortalecer la vista, para los triglicéridos, para dormir bien, para quemar grasas, etc., etc., etc.


Eso es sin contar los medicamentos, “over the counter”, sin receta médica, que hay que tener. Para el dolor de cabeza, el estómago, que si el “Ben Gay”, el alcolado, las vitaminas, las gotitas de los ojos, que si para las diarreas, los pulgantes y las enemas…


Mire, se le va un chorro a uno y eso que gozamos de buena salud, ADG.


Ir al médico, son por lo menos $20.00 de deducible, es temblar, porque uno no sabe lo próximo. Mi médico por ejemplo me tira siempre la toalla, porque si tiene muestras, me las da y siempre saca su tiempo para buscar en el libro y ver si la medicina que necesito es también genérica y así uno se ahorra par de pesos. Si él puede bregar con el asunto, no me refiere a un especialista. Lo hace cuando es sumamente necesario o yo se lo pido.
Ir al especialista, son otros 20 pesos… perdón, el deducible es más caro. El asunto es que los médicos te van a ver por lo menos dos veces. Una para ver qué rayos pasa y otra, para ver cómo te fue.


Vamos a la mogolla, digo a la “Reforma”.


Honestamente, si usted me pregunta o le pregunta a alguien de la calle, ¿qué es esto de la reforma de Salud? Yo, como muchos en la calle le dirán: “ Lo que tenemos hay que cambiarlo y Obama dice que lo va a cambiar ese cambio de Obama se llama “La Reforma de Salud”.


Pero : ¿Qué va a cambiar? ¿No tengo que pagar más el plan médico? ¿Esto va a ser como en Europa, Canadá o Cuba, en donde la medicina está socializada y no se paga nada?


Como lo que uno oye en la Radio y la televisión y lee en la Prensa son enfoques parcializados y opiniones de políticos y analistas, me metí en la Internet para ilustrarme un poquito y compartir contigo lo que encontré. (tomado de http://www.whitehouse.gov/realitycheck/es )
Esto es lo que dice la página oficial de la Casa Blanca sobe el Sistema de Seguro de Salud

LA SEGURIDAD QUE USTED TENDRÁ con la reforma del sistema de seguro de salud:

No se discriminará por condiciones preexistentes
Se prohibirá que las compañías de seguro le nieguen cobertura por razón de su historia Médica

No habrá gastos excesivos que salgan de su propio bolsillo, ni gastos excesivos por deducibles o copagos
Las compañías de seguro tendrán que cumplir con límites anuales al monto que sale del bolsillo del consumidor

No habrá costo compartido por cuidado preventivo
Las compañías de seguro deberán cubrir completamente, sin cobrar, los exámenes regulares y pruebas que ayuden a prevenir enfermedades, como las mamografías, o exámenes de ojos y pies para las personas con diabetes

No se podrá cancelar la cobertura de las personas con enfermedades graves
Se prohibirá que las compañías de seguro cancelen o reduzcan los beneficios de pólizas de seguro para quienes caigan gravemente enfermos. (Insurance companies will be prohibited from dropping or watering down insurance coverage for those who become seriously ill.)

No se podrá discriminar por razón de género
Se prohibirá que las compañías de seguro le cobren más a alguien por razón de género

No habrá límites de cobertura por gastos anuales o durante su vida
No se permitirá que las compañías de seguro impongan límites anuales o durante su vida sobre la cobertura que usted reciba

Ampliación de cobertura para adultos jóvenes
Los hijos seguirán siendo elegibles para cobertura de familia hasta los 26 años

Se garantizará la posibilidad de renovar el seguro
Se requerirá que las compañías de seguro renueven toda póliza mientras la persona que haya comprado esa póliza pague las primas en su totalidad. No se permitirá que las compañías de seguro le nieguen a alguien la posibilidad de renovar su póliza por razón de enfermedad


Con toda honestidad, yo me quedé igualito. Si usted me pregunta y leyendo lo de arriba, publicado por la Casa Blanca, lo que me parece a mí es una reforma a las reglas impuestas por las Compañías de Seguro de Salud, que no me malentienda usted, hace falta que le paren los caballitos.


¿Cómo me beneficia a mí toda esta mogolla?
Si usted me pregunta, yo esperaba un alivio a los altos costos de la medicina, esperaba que le dieran cubierta gratuita, 100% libre de costos a los ancianos cubiertos por Medicare. Que hubiese un control a los costos que imponen los laboratorios a sus productos, un control a los precios de los procedimientos, análisis y hospitalización. Que los planes dentales y de visión, valiera la pena pagarlos. Hoy en día son una burla.


Yo por mi parte le mandaré una copia de este relato a la gente de Washington para ver si me envían DETALLES, que es lo que necesitamos de esta Reforma de Salud. Para mí una tremenda necesidad, pero hasta el momento una mogolla.


Visite esta página para mantenerse al tanto: http://espanol.hhs.gov/enes/dhealthreform/index.html



Deseamos que los esfuerzos no sean en vano, ya que pasados presidentes han tratado de controlar a este monstruo y no han podido.

domingo, 23 de agosto de 2009

Pa' la Escuela

En estos próximos días comienzan de nuevo las clases y los muchachos regresan a la escuela. Un alivio hoy en día para muchos que tienen que pagar un saco de billetes para mantener los muchachos ocupados, que si en campamentos, cines, viajes, parques de diversiones, DVD's, etc.
Muchos mandan a sus hijos a pasar las vacaciones con sus abuelos, tios, parientes o compadres en el exterior. Y es que en estos días en donde tanto la madre como el padre trabajan hay que ingeniárselas para encontrar como mantener ocupados a los muchachos en los casi tres meses de vacaciones.
En mis tiempos, había que chuparse un cable y lo más lejos que te mandaban era de Ponce a San Juan como era mi caso. Mami nos repartía, y un verano era con mi tía o mi prima o con su amiga Boiso en la losa (San Juan).
Pero olvidándonos de lo que se hacía en el verano, el regreso a clases era un acontecimiento, principalmente cuando uno era chiquito. ¡Qué mucho se vacila ahora despues de viejo recondando aquellos días! Déjame compartir contigo aquellos recuerdos, que si estás en mi "range" de edad, los vas disfrutar y quien sabe cuántos aún en estos días tienen las mismas experiencias.
Comenzaré por decirte, que te gustara la escuela o no, uno no podía esperar que se acabaran las vacaciones para volver a estar ocupados y ver otra vez a los amigos del grupito. Se empezaba por la lista de las cosas pa' la escuela, el uniforme, los zapatos nuevos y los materiales.
En la escuela Ramiro Colón Colón donde yo hice mi escuela elemental en Ponce, el uniforme era Kaki con corbata negra. Pantalón corto, hasta el cuarto grado más o menos. El de las muchachas lo cambiaban a cada rato pero generalmente era una blusa blanca y una falda azul marino o de cuadritos en distintos colores. Tenías que usar zapatos. Nada de tennis o Adidas. Los viernes , uno tenía que vestirse de blanco. ¿Porqué rayos? Honestamente no me acuerdo la razón.
Volviendo a la lista, te llevaban a comprar las libretas aquellas con un margen colora'o. Las había de dos tamaños: unas flaquitas que costaban diez chavos y las gordas que costaban a peseta. Cuando había dinero en la casa, te compraban los "forros" (para vestir las libretas y los libros) porque en la escuela no te permitían libretas y libros sin forrar. Los había de dos tipos. Los de papel que costaban a chavo (color kaki) y unos más duritos que venían en distintos colores que costaban a cinco centavos. Cuando no había dinero, los libros se forraban con las bolsas de colmado. Se abría la bolsa y se planchaba con la plancha caliente si estaban estruja'os....porque no se podía llegar con las libretas enseñando el blanco y el negro de las carpetas. Las libretas estaban cocidas con hilo y cuando tú arrancabas una página en realidad perdias dos hojas.
Los lápices baratos no tenían goma para borrar y los zacapuntas eran un lujo. Para sacarle punta al lápiz usábamos una "yen" o navaja de un filo. Por supuesto que me corté un montón de veces sacando punta. Yo aprendí a esperar a llegar a la escuela y pedirle a la nena de los moñitos el sacapuntas presta'o, porque aquella contrayá de nena tenía de todo...
Había que tener una regla, crayolas, y los más grandecitos un compás. No habian mochilas. Se usaban los bultos tipo maletín. No podía faltar para aquellos que podían, las loncheras de Superman o de vaqueros equipadas con un telmo que se esbarataba en mil pedazos siempre en la primera semana de clases. primer día de clases era excitante porque tú querias saber con qué maestra te iba a tocar. Con todo el respeto, cada una de ellas tenía un sobrenombre: "la vaquera", "la bruja", la "jamona", "la flaca"... eran sobrenombres que se guardaban en el más extricto secreto. Luego venía el saber el grupo en que te tocaba. Generalmente los grupos eran en base a las notas que se tenían. El grupo de los "estofones" era el grupo de los más inteligentes.
Al llegar el primer día, uno vestía de nuevo, todo nuevo... Los zapatos te tenían que durar todo el año y cuidadito si llegabas con la ropa manchada. Al llegar al salón hogar la "missis", así le decíamos a la maestra, empezaba a pasar lista y a preguntar si uno era familiar de tal o cual alumno que ella le dio clases en el pasado. Si por casualidad entre las preguntas te decía que conocía a tu papá o a tu mamá, ponle el sello que estabas chava'o.
Uno quería sentarse cerca de su grupito y de la nena que a uno le gustaba o de aquellos que era fácil copiarse en los exámenes. Pero algunos maestros llegaban con la maligna idea de sentarte por orden alfabético y siempre daba la mala pata que la nena que te gustaba iba a estar sentada al otro lado del salón.
En el primer día de clases te pedían 10 centavos para la Cruz Roja y te daban un alfiler que lo ponías en la camisa. Repartían los "tickets" para los que comían en el Comedor Escolar. Un resuelve para los que no tenían buenas comidas en su casa. A mí del Comedor, me encantaban las salchichas guisadas, la jamonilla que la hacían de cuanta forma hay y el huevo en polvo . Los postres eran siempre los mismos, piña en almibar, ciruelas en almibar, más piña en almibar. Lo que yo no podía soportar era la leche en polvo... te daban un vaso de leche caliente y a veces le echaban adentro mantequilla de maní... y no te podías levantar hasta que no te tomaras la leche...
Al llegar al sexto grado, los grandes de la escuela tenían el privilegio de ser "patroles". Los "patroles", despues de pagar 50 centavos usaban unas especies de cintas anaranjadas o amarillas que le cruzaban el pecho y la cintura y sobre el corazón una chapa plateada. Los patroles eran la autoridad de la escuela despues de los maestros y la principal . Los patroles controlaban el tráfico de por donde tu entrabas o salias, izaban las banderas y lo más importante, eran los primeros en salir de las clases para cumplir con sus obligaciones. A los patroles habia que respetarlos porque si no, te "choteaban" o te acuzaban con la principal y estabas en problemas.
Me estoy limitando al primer día de escuela y ver cuanta diferencia hay en los días presentes. No sé porqué, pero me parece que los muchachos la pasan tan bien en el verano que no quieren volver a la escuela...

Martes, 04 de Septiembre de 2007

Más sobre Ponce

Me llama mucho la atención el interés que han creado mis escritos sobre Ponce, el pueblo que me vió nacer.
Yo fuí claro desde un principio porque nosotros los ponceños somos engreidos y sobreprotectores de nuestra calurosa ciudad. Pero, es que yo no sé a ciencia cierta que es lo que nos hace ser así.
Tengo que hacer una confesión. Yo quizás no sea la persona mas idónea para hablar de Ponce porque solo viví en este pueblo los primeros once años de mi vida. Once años que hicieron de mí el ponceño más orgulloso de su pueblo. Quizás más orgulloso que muchos que nacieron, vivieron y murieron allí.
El acento ponceño, el paladar ponceño , nuestras costumbres y tradiciones se sellaron en mí y de mí no salen.

Todavía cuendo empieza a llover, digo que esta "chispiando". Un pastelillo es de guayaba y una empanadilla es de carne, queso o pollo. Una ficha son cinco centavos y un vellón son diez. Un caldero es una olla y las verduras no son viandas. Una droga en la escuela es un "bate" y con un "boa,boa" nos burlamos de ti cuando nos mofamos.
Al usar estas expresiones nos reconocemos. ¡Somos ponceños!
Nos han escrito preguntando por "Uvita" y por el chivo Pepe". A Uvita sí lo conocí, pero no en la intimidad. No sé cual es su verdadero nombre, me parece que era Fernando, no sé si era casado, viudo o divorciado. Lo conozco como lo conocieron miles de ponceños de aquella epoca de los años 50. Flaco, bien blanco y con un bigotito como el de un galán de cine. ¿Qué lo hacia popular y querido? Dirigía el tránsito como el más experto policía, con uniforme y todo. Presidía los cortejos fúnebres con la honra y dignidad que merecía el momento...con su etiqueta negra y todo. Cualquier parada, carnaval o festividad...era Uvita el que la presidia. La gente lo queria y lo respetada. .

Al chivo Pepe lo conocí a través de las historias que pasan de boca en boca. Era un cabro callejero que bebía y fumaba. No se le conocía dueño y andaba suelto por las calles del pueblo. Como era motivo de curiosidad, la gente le daba cervezas y le ponían cigarrillos prendidos en la boca. El cabro se emborrachaba y la gente gozaba al verlo tambalearse.
Sitios como "El tibidabo", un restaurante popular en el centro de Ponce, tampoco lo conocí, pero escuché tantas y tantas historias. Allí frecuentaba un abogado, al cual no le iba muy bien y siempre iba a comprar "pegao" con habichelas y un huevo frito encima. Los dependientes lo conocían y ya lo vacilaban porque muy pocas veces quería pagar y para avergonzarlo gritaban- "Pegao pal licenciado", lo que enfurecía al personaje. Era en el "Tibidabo " donde vendían las mejores empanadas y "el africano en canoa" que no era otra cosa que un pedazo de morcilla dentro de un pedazo de pan.

Personajes como Andrés Grillasca, el alcalde, siempre vestido en chaqueta y sombrero blanco. Wito Morales, el narrador de los juegos de pelota hay que mencionarlos.
Mención aparte merece Isabel la Negra. ¿Qué si la conocí? Claro, pero no como usted cree. Nunca fui su cliente porque era muy nene. Para los que no conocen la historia, Isabel era una negra del sector "Cuatro Calles" la cual se hizo de mucho dinero siendo "mapriola", que no es otra cosa que la dueña de un prostíbulo. Ella tenía las mujeres más bellas bajo su manejo, las cuales vendía al mejor postor. Dicen las malas lenguas que por el sitio de Isabel la Negra, pasaban los hombres mas ricos, empresarios y políticos. Su primer sitio estuvo en el barrio San Antón, en donde nací, justo al lado de la finca de papá. Mi madre que era costurera le hacía los trajes a muchas de las muchachas de Isabel. Jugaban conmigo cuando se los iban a medir y a entallar. (qué pena que yo era inocente) . Isabel era conocida por lo dadivosa que era. Tengo que admitir que los mejores juguetes del día de Reyes venían de la casa de Isabel. Regalaba miles ese día. No se escondía para ayudar a quien le pedía. La recuerdo bien vestida y maquillada y tenía un carro grande negro y chofer. Ayudó a todos e inclusive a la Iglesia católica. Al morir el Obispo de Ponce negó el que a Isabel la llevaran a la catedral. Este hecho fue de tal impacto que hasta una película se filmó.
Tuve la suerte de disfrutar de la "retretas". Cada domingo en la noche, la banda de bomberos amenizaban tocando como solo ellos sabian, la mejor música. El oido se afina y uno aprende a valorar lo suyo. Todo era gratis, sano, entretenido... ¡qué pena que desaparecieron!
Escuché a "Los Concertinos". Vi en el teatro La Perla, cuando se podía, a las mejores estrellas del momento, las mejores obras teatrales. Recuerdo en una ocasión que El Indio Araucano llenó el teatro y muchos nos quedamos afuera. El famoso cantante al percatarse, abrió una ventana que daba a la calle y cantó " a Capella", bueno con su tamborcito, su canción más popular..."Soy marinero, mira que bonito el mar"...
Los carnavales, las máscaras y vegigantes, el esplendor de los reinados llenos de lujo... todo eso se queda ahí en tu mente... El Paquito Montaner, Las Cucharas, el piquito, los domplines, las quenepas y los níperos, el rio Maraguez, el Vigía, Cuatro Calles, la Plena, su danza, su plaza, su fuente.... ¿Sigo?



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Domingo, 31 de Mayo de 2009

El celibato- el Padre Alberto y yo

Coño, se esparció como pólvora. La noticia fue más rápida que la peste. Cogieron al Padre Alberto en la playa lo más acaramelado con una preciosa mujer. Dicen las malas lenguas que una revista pagó una barbaridad por las fotos que pasarían a ser la prueba que destruiría la figura del religioso.
Y no tardó mucho tiempo para que el Padre Alberto acorralado por la difundida noticia y por la evidentes pruebas, dijera abiertamente que era cierto y pedía perdón por si sus acciones ofendían o herían a alguien.
El Padre Alberto le cae bien a todo el mundo. Católicos o no. Su elocuencia y su sentido, sus modales y su figura le hacían el modelo del cura moderno. Con su vista en el cielo pero con los pies en la tierra. Era eso precisamente lo que llamaba la atención de todos, jóvenes o viejos. Eran esas cualidades las que traían de vuelta a muchos a la iglesia.
Pero es un cura católico y entre sus votos está la castidad. El llamado celibato, que hasta donde yo sé quiere decir que eres soltero y no convives sexualmente con ningún otro ser humano. Eso es lo que yo entiendo. Corríjame alguien si estoy equivocado.
Entiendo que despues de enviudar un hombre que metió mano por años, con hijos y nietos puede ser sacerdote. Porque es desde que hace sus votos lo que cuenta. Entiendo que hay sectores de la Iglesia católica en que le permiten a los sacerdotes ser casados.
Bien, pero por esta parte del mundo y dentro de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana que usted y yo conocemos (hasta nuevo aviso) le es prohibido a los sacerdotes casarse y/o sostener relaciones sexuales. Punto. Más claro no canta el gallo. Si yo quiero ser cura, yo reconozco de antemano lo que puedo o no puedo hacer.
Está demás que personajes populares de la televisión, como lo es Jaime Bayly, diga que el Padre Alberto no ha hecho nada malo. ¡Carajo, claro que hizo algo malo! Si él mismo lo admite al pedir perdón. Que Jaime lo haga, que lo haga yo, no es malo porque nosotros no somos curas. Cuando el Padre Alberto se para en un altar, frente a una cámara de televisión o un micrófono de Radio, me habla el sacerdote que hizo un acuerdo con el de arriba de seguir las normas, directrices y mandatos que acarrea su apostolado.
Que el tipo ha hecho tremendo trabajo no lo excusa para ser tratado diferente a los otros curas. Por el momento esas son las normas y yo como católico espero encontrar en un sacerdote.
En mi interior, claro que simpatizo con el Padre Alberto. Todos los años montones de curas cuelgan los hábitos porque entendieron que no podían cumplir con las exigencias de ser curas. Fueron valientes y antes de llegar a provocar un escándalo como éste, que tanto daño le hace a la Iglesia, abrieron su boca y dijeron hasta aquí llegué.
Si usted me pide mi opinión yo le diría al Papa que es hora ya de mirar el celibato como una opción y no una obligación. El cura que se quiera casar o el casado que quiera ser cura, tendría cabida en la Iglesia. El que se quiera quedar puro y casto, esa sería su opción.
Ahora bien los curas casados y con familia no podrían ser párrocos, ni vivir en las casas parroquiales. Pueden hacer tantos y tantos trabajos y tanto y tanto bien aun cuando no sean párrocos.
No puedo ver con claridad a un sacerdote casado, con la responsabilidad de una familia y de una comunidad entera. A mi entender sería demasiada carga. Imagínese usted si la mujer del cura es celosa y la coge con alguna de las parroquianas.
Seguiremos informando...



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Jueves, 07 de Mayo de 2009

Un candado a la nevera

De camino al trabajo esta mañana, escuchaba en "La Buya", (un programa de radio de por acá en Orlando) una oyente pidiendo a gritos la opinión de la audiencia a la solución que le dió su esposo para acabar el desenfrenado comer y comer de sus hijastros.Preguntaba ella: ¿Debo dejar a mi marido ponerle un candado a la nevera?
Y tuve que reirme, porque hace sobre 40 años atrás escuché a mi madre darnos a mí y a mis hermanos la misma advertencia y 20 años despues usé yo la misma táctica con mis hijos.
Los tiempos no han cambiado en este sentido. Hambre es hambre. La diferencia sí existe en lo que se come entre comidas.
La vieja llamaba al mal: solitaria. "Muchacho, tu tienes solitaria, si acabas de comer y estás buscando más comida".
Pero la verdad es que cuando se está creciendo tres comidas no son suficientes. Despues de los doce años el cuerpo pide comida, lo que sea, lo que aparezca.
Para los tiempos en que me criaba no habían la cantidad de "snacks" que hay disponibles hoy día. Viniendo de una familia grande y humilde apenas llenar la panza tres veces al día era una encrucijada para nuestros padres.
La "PRERA", que no era otra cosa que unas compras que se repartían gratuitamente y mensualmente a los más necesitados, eran un resuelve del cará. No faltaba la leche en polvo, la cual yo no me tomaba ni amarra’o, la mantequilla de maní, que era pasable, las latotas de mantequilla salada, pero era mantequilla de a verdad, no margarina, los huevos en polvo, la jamonilla, que ni regalándola se acababa y otras cosas más que ahora mismo no recuerdo...
Tambien daban "american cheese" ,queso y del bueno. Un matahambre con galletas Rovira o Sultana.
Volviendo a la perra hambre que da en esas edades, quiero recordar que este es el mejor tiempo para uno poner su imaginación a rodar. No es que uno aprenda a robar. Porque estoy seguro que la vieja no lo miraba de esa forma. Sino que uno trataba de comerse las esquinitas y el asunto era que nadie se diera cuenta. Si habían cuatro latas de salchichas, una menos podria pasar como desapercibida siempre y cuando no dejaras la lata vacía debajo de la cama. Par de aceitunas, un cantito de jamón de cocinar...
El pan era la mejor alternativa. Dentro del pan, mantequilla, pasta de guayaba, aguacate, queso, guineo, un huevo frito, salchicha, lo que apareciera contar de no comerse el pan "pela’o"
Cuando hacían compra, uno quería comer de todo lo que traian. La vieja nos hacia saber que ella mantenía un estricto conteo de lo que había en el gabinete y si faltaba algo, una investigacion tipo "Sherllok Holmes" le seguiría... pero como eran tantos los hijos de don Toño, era facil echarle la culpa a los demás. A mí me daba remordimiento cuando la vieja decía: "que se acabaron las paletas??? no probe ni una". Pero a la misma vez me daba rabia que escondiera los guineos y los encontraran despues por la peste.
En los tiempos malos lo más barato era lo que se comía mucho y es por eso que uno le rehuye a aquello que comió en cantidades. Yo tengo que estar de "bolla" para comer "corned beef" de lata, spaguettis, harina de maiz (en cualquiera de sus formas), sopas o sopones, viandas y aunque usted no lo crea, pasteles de hoja. El asunto era que la vieja hacía pasteles para vender. Imagínese usted, uno no se podía esconder y tenía que ayudar. Te sentaban en el piso con una dita y un guallo y un latón lleno de quineos y otras verduras y no te podías levantar hasta haber guayado tu asignación. A veces era toda la tarde y entrada la noche. ¿Y adivina que? La comida eran pasteles, el almuerzo eran pasteles y si no se vendian todos, era pasteles hasta que se acabaran...
Soy "lambio" para los refrescos ,el pollo y las chuletas. Se tomaba uno un vasito de refresco solamente cuando venía visita. El pollo y las chuletas era comida de los domingos y era una presa por individuo. Si llegabas tarde te tocaba el pescuezo. "And by the way", había que meterle el diente rápido porque si llegaba visita cuando se estaba comiendo, te quitaban tu presa para dársela a la visita.
Pero tengo que decir que aun con tantos adelantos, tantos "snacks", fast foods, frozen foods, etc, etc. no hay nada como un sandwich aplasta’o en papel de bolsa de colmado bajo la plancha de planchar. Un chocolatito "Cortés" con leche evaporada Carnation y un canto de queso de bola adentro para que se derrita... Salchichón del duro, pasta de guayaba con queso blanco...
En las noches de lujo, una lata de las grandes de "cocktail de frutas" bien frias y dividida en doce porciones iguales. El premio, una de las pocas cheries que traia la lata.
Al crecer y ser padre y tener que manejar un presupuesto apretado me ví en la posición de la vieja de tener que controlar la comida que se compraba para "estirarla" hasta el próximo cheque. Mis peleas eran un tanto distintas.Siempre habia refrescos, (yo me juré que no faltarían) pero había que conformarse con los "BuBa cola. Nada de Pepsi o Coca Cola. Cereales genéricos y únicamente para el desayuno.Leche, también para el desayuno.
Nos ocupabamos mi doñita y yo de tener "snacks" variados los cuales íbamos a comprar a montón por peso.Bizcochitos, galletitas, papitas fritas, etc. Siempre había algo o si no, se sacaba una caja de mezcla de las que se le hecha un huevo, un poco de aceite y leche y "violá": brownies, galletitas, bizcochitos o molletes al instante.
No es fácil criar y complacer el gusto de los voraces muchachos con un presupuesto bajo.
Ponerle una cadena a la nevera??? Nada más que una amenaza y una frustación... "Mientras se pueda, que coman!



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Jueves, 23 de Abril de 2009