sábado, 21 de junio de 2014

MPJ... Muchos Panas Juntos ' Recuerdos de Villa Carolina


Cuando nos mudamos a Villa Carolina yo estaba entrando al segundo semestre de mi primer año de Escuela Superior. Me acuerdo como si fuera ayer que a Milla, mi madre le decían que estaba loca por meterse a comprar una casa tan cara... $16,800.00 de los cuales pagaría $106.00 mensuales.

Era una urbanización en las ventas del carizo y no había nada cerca... Para llegar al pueblo, habia que jalar patita o coger el carro publico que costaba diez chavos.

Habían tres secciones en aquel momento, la Primera, la Segunda y la tercera Extensión. Nosotros vivimos en la tercera extensión.

Mis primeros amigos los hice en la escuela, Allí jangueba con dos grupitos: los estofones del salón hogar y los salseros del cafetín de la esquina.

Del cafetín me acuerdo de "la Rorra" y de "Finito Iglesias", sobrino de Mr. Iglesias que llegaría a ser alcalde del pueblo. Del salón hogar recuerdo a Antonio González Caballero, quien llegaría a ser un gran periodista, escritor y Director de Noticias de WKAQ Radio y TV., de Hiram Lozada Pérez, ex presidente del Consejo de estudiantes de la UPR y hoy día abogado. También estaba Héctor Guerra, hoy día, psicólogo de profesión.  Con este grupito, aprendimos a hacer Radio... Pichín Román nos regalaba media hora en Radio Voz, cuando estaba en los altos de la farmacia, Mi Botica, creo que se llamaba. Aprendí de poesía y de Cine... González Caballero murió  bien joven y le pusieron su nombre al teatro que estaba en la Julio Vizcarrondo Coronado, nuestra escuela superior ya desaparecida.

Pero no quiero abundar en aquel grupo, sino en el grupo de vecinos de Villa Carolina en la cual pasé increíbles experiencias de mi juventud.

Yo vivía en la calle 36, frente a la 38.  En la casa del frente vivían los Diaz: Don Ivan, Dona Nilda y sus hijos Neida, Peco y Ciri. Detrás de ellos , los Carasquillo, a su lado Los Lebrón.

Casi pegando a nuestra casa vivia Pavi y después Amancio... después Yoito...

Déjame volver atrás con Amancio... Este era un solterón que vivía con su mama. Las malas lenguas decían que cojeaba de las patas de atrás, anyway a el se le ocurrió la idea de crear un club de la muchachería del barrio. Así nació el Villa Carolina Teens Club"... y allí fue que yo conocí a Pablo, a "mascota", a Yimo , a Albert y a otro grupito que no recuerdo sus nombres.

Nos reuníamos todos los viernes en la casa de Amancio y planeábamos los próximos bailes de marquesina.  Nuestro grupo fue el primero en organizar una verbena. Recuerdo que fue en los terrenos en donde hoy queda el Residencial Lagos de Blasina.  Alli trabajamos todos para reunir fondos los que alegadamente Amancio dijo que no se hicieron ya que dejó y que perdidas...

Después de la Verbena Amancio se mudó y se acabó el Club.

Siendo yo el presidente de aquel grupito, me dió con recoger chavos para la Campaña del corazón y puse a todos los muchachos a ir casa por casa para eso. Recluté a un señor bien buena gente que vendía huevos y otras chucherías , Santaella, creo que se llamaba, y recogimos mucho... fue por eso que nos hicieron un reportaje para el periódico y nos retrataron a Pablo y a mi.. Fuimos el símbolo de la campaña de ese año y yo hasta un comercial para la televisión grabé frente a la torre de la UPR.
Pero lo bueno de aquella Aventura fue que empezamos a conocernos...

Yo empecé a trabajar en Bargain Town y no había mucho tiempo para  janguear .

Pasado el tiempo había una chica, Ivette se llamaba, que a mí me gustaba y ella iba los viernes a una reuniones en la Iglesia Santo Cristo de los Milagros. Yo ni católico era, pero era un buen break para verla.

Empecé a frecuentar el grupo que se llamaba MPJ, o sea, "Misión Posible de la Juventud", al cual los títeres del barrio le decían, el grupo de los "Muchos Pendejos Juntos". Y yo me uní a los muchos pendejos.

Xavi, o Xavier Domínguez era el presidente. Allí pues empecé a conocer a muchos otros de los chamacos y chamacas de Villa Carolina, de la primera, la segunda y la tercer extensión. Yo era uno de los más grandecitos o viejitos del grupo.

Coño, pero que grupito más chévere y mas "cool" como dicen ahora los muchachos. Ahora estaba en otro ambiente.

Me envolví tanto y tanto con ese grupo que mas o menos un año después los muchachos me eligieron presidente. Y lo cogí bien en serio. Junto al Padre Peñalosa, quien era nuestro asesor espiritual hicimos muchas actividades. Religiosas y no tan religiosas.

Recuerdo dos actividades para recolectar fondos que fueron un palo. Ideamos un "bumper sticker" que lo único que decía era: "Fe, Esperanza y Caridad" y debajo decia MPJ... se vendieron como pan caliente... Con las ganancias invertimos esos chavitos y nos conectamos con la gente que distribuía las barras de chocolate, que para aquel tiempo se vendían a .50 centavos... Vendimos chocolate con pantalones sobre todo el campeón fue Titi, Jesús, el hermano de Lourdes...

Con esos chavos hicimos un tremendo Party de Navidad con orquesta y todo...

Hicimos pasadías, días de juegos, retiros, meditaciones alrededor del fuego... Hubo viernes que se metieron sobre 150 muchachos.

La misa de 11 era la misa de nosotros y junto a Sonia y Mirna Matos, el dúo Somí, y todo el quisiera cantar teníamos un coro hecho. Para el día de las madres, el cura aquel español,  me ponía a recitar poemas para las madres...

Nos metimos por el medio y organizamos las procesiones del Viernes Santo, los muchachos se vestían de soldados romanos, de judíos. Uno de Jesús, otra de Maria y la comunidad se envolvía completa y las calles se llenaban. Venía la prensa y la televisión para cubrir el evento. Un año, teníamos todo preparado y cayó un aguacero de los mil pastores. El cura aquel jodón me dijo a mí que no había procesión... Pero la gente no se iba y yo me le encaré al cura y le dije que la procesión la hacíamos sin él en el patio del colegio, pero se hacía. El me miró y me dijo, "haga lo que usted quiera". Y yo improvisé la procesión.

Xavi y yo fuimos los primeros jóvenes en asistir a un cursillo de cristiandad. Y después de nosotros casi todos los muchachos se entusiasmaron en ser cursillistas.

En cursillo hicimos amistad con Gardi, el hijo de Rivera Morales (apúntelo) y otro chamaco llamato Tito Chavert del Colegio Santa Cruz de Trujillo Alto. Ellos me  invitaron a ir al Centro Capuchino porque querían formar un equipo para dar retiros. Ellos eran como 10 muchachos bajo la direccion de Edgardo Diaz un maestro del Colegio. Yo me lleve a Xavi y los ayudamos a formar el primer equipo para dar retiros. Poco a poco fuimos envolviendo a los muchachos y muchachas del MPJ y el equipo siguió creciendo. Tengo que decir con orgullo que la ayuda que dimos los de Villa Carolina al Centro Capuchino fue determinante para el éxito que tuvieron.

Eramos muchachos sanos. Con los mismos o quizás peores problemas que los que tienen los muchachos de hoy.

Hicimos nuestro mundo en aquel lugar apartado que era Villa Carolina. Donde había que jalar patita para ir al pueblo, donde no habían carros públicos ni guaguas que nos sacaran del cubujón y menos de noche.

Fuera del ámbito religioso, éramos jóvenes como cualquier joven. Gente de clase media baja en donde había un solo carro en la casa y había que compartir lo poco que se tenía.

Nuestros vecinos eran nuestra familia y nuestros amigos eran nuestros hermanos. Nos gozábamos hasta los anuncios. Celebrábamos hasta  los bautizos de muñecas.

De cada uno de mis amigos de la infancia yo aprendí algo... son cosas que uno nunca olvida...

 
Tengo que comenzar con los Ortiz... esa familia para mí era como el "dream family".  Eran cuatro hijos, dos machos Albert y Yimo y dos hembras Millie y Mercedes. Dos niñas preciosas con unos ojazos del carajo. Millie bien calladita y Mercedes, bien alborotosa. Yimo bien callaito y Albert bien alborotoso. Sus padres, de los cuales no recuerdo sus nombres, aunque los tengo en la punta de la lengua, eran unos ángeles. La mamá, a mí siempre me produjo paz al estar cerca de ella. El papá era
un individuo que no tenía nada de él. No sé cuantas veces llegó a mi casa a arreglarle la máquina de cocer a mi vieja... nunca le cobró ni un chavo. Una familia bien cristiana y practicante.

Como yo dije anteriormente, yo no era católico y fue Albert mi modelo y guía para mi nueva religión. Yo miraba a este teenager que sabía ser un jodón en la calle y un buen y dedicado católico. Yo me dije a mí mismo, yo puedo ser igual... Sin saberlo, Albert me estaba dando el mejor catecismo que un no creyente pudiera recibir. Aprendí a rezar con él y aprendí el valor de la misa con él. Tú quizás no sabías esto, Albert...

Tuve el privilegio de ser su padrino de bodas, creo que Tata, la madrina y fue a través de su página en Facebook que pude llegar a encontrar a Mis muchos panas.

Los Domínguez... Xavi, Maritza y Reinaldo. Don Guelo era mi pana y la madre, mi clienta de empapelado de casas. Rey era el mas chiquito e hizo más amistad con mi hermano David que conmigo. Maritza era bien flaquita  y bien linda. Tengo que confesar que me atraía mucho pero nunca me atreví, ya que era bien amiguita de mis hermanas Wanda y Jenny. Xavi fue mi compinche y tuvimos largas conversaciones  y confesiones mutuas. Aprendí de él lo que era sufrir por un padre y no tener las herramientas para poder ayudar . Muchas veces sufrí con él su angustia y superar y seguir caminando... Agradezco que el día que murió mi viejo ellos estaban allí conmigo y fue la mamá de Xavi la que trajo una sábana blanca, nueva para cubrir el cadáver de mi padre. A Frank hay que incluirlo en este grupo... que tipo fiel...

Los Lebrón... Doña Palmira y Don Luis criaron a tres hijos muy diferentes. Doña Palmira era una chulería y una alcahueta con todos nosotros. Don Luis era un fajón. Salía temprano en la mañana y llegaba por la noche de su carnicería. Era callado pero muy paternal. Annete también era bien calladita y muy amiga de mis hermanas y de Neida su inseparable amiga. Edwin era bien "proper" , pero un sandunguero de primera. Luisito era punto aparte... compartir con él era mearse de la risa. Un cómico por naturaleza. Los recuerdo a ambos tocando la banda de acero y hacernos bailar con su música. Luis me acompañó con las congas en  varias ocasiones cuando yo recitaba poesía negroide. Por poco llegamos ser familia ya que su prima Ivette y yo fuimos noviecitos por un corto tiempo...

Los Díaz... Don Iván y Doña Nilda eran mis vecinos del frente. Neida, Peco y Ciri sus hijos. Don Iván metía miedo por lo grande y gordo que era. Jugaba dómino hasta dormío. Doña Nilda era bien alcahueta conmigo. Siempre que hacía "carne cecina" me guardaba un plato, no se me olvida. Peco murió bien jovencito, Neida le siguió. Ciri era el flaco más bien puesto que he conocido. Era un mamisongo y de él aprendí a bailar con sultura y a vivir la vida alegre aunque por dentro llore.

Pablo, el hijo de don Tato lo conocí desde que llegué. Con su mamá y su hermano no tuve mucha comunicación pero con Pablo sí. Era callaito pero explosivo. Tenía un carácter de no me jodas... siempre dispuesto y ahí , por tí para lo que tu necesites. De Pablo tengo que decir que aprendí a lo que vale la amistad. Recuerdo que cuando se murió la mamá de "Mascota", Pablo no se despegó de él para darle fuerza. Pasadas las nueve de la noche, casi todo el mundo en la funeraria se había ido para su casa y yo iba a hacer lo mismo pero al ver a Pablo que no tenía esa intenciones, yo decidí imitarlo. Cogimos a "Mascota" y nos lo llevamos en mi carro viejo a dar una vuelta. Lo llevamos a comer y a hacerle chistes... Cuando lo vimos reir y mirar al cielo, estuvimos complacidos. Misión cumplida, para eso son los amigos... lo aprendí de Pablo.


Harry - considero que este flaco, para aquel tiempo, era el tipo más elegante del grupo. Siempre bien vestido y bien peinado. El tocaba guitarra o cuatro. Y se presentó conmigo y otros panitas como Luis Lebrón en mis loqueras de la Poesia Negroide...No era de hacer muchos chistes pero se lo gozaba todo.
º
Los Carrasquillo, los hijos del teniente, con Edwin fue con quien más compartí. Ese tipo era un caso no parecía hijo del Teniente quien era demasiado serio. Edwin salió a su madre que era un chiste...si mal no recuerdo eran tres hijos dos varones y una hembra. Recuerdo como ayer que estábamos despidiendo el año en la calle y llegó Edwin con la noticia de la sorpresiva muerte de Roberto Clemente... el party se acabó!

Los Noriega... Qué pareja bonita hacían aquellos dos. Con quien más comunicación tenía era con Evelyn, la que se disfrazaba de Virgen María en las procesiones. Su mamá era bella y su papá era un fajón popular... Recuerdo que pa' echar pa' lante su familita hasta pollo a la vara vendía en la carretera. Sus hermanos todos eran una chulería y gente muy fácil para hacer amistad. Evelyn se casó con Xavy y están juntos hasta el sol de hoy.

Los Rosado- ¡Qué familia para ser alegre! A mí me encantaba ir a aquella casa. Del familión hice amistad con cuatro de ellos: Lourdes, Iraida, Titi y el flaco (siempre le dije así) . Tengo que hacer un aparte porque Titi , que verdaderamente se llama Jesús, me enseñó a no juzgar por las apariencias. Cuando conocí a Tti, me pareció ser un loquillo de quien yo me tenía que cuidar. Y yo encontré en Titi el individuo más entrega'o a su familia y a sus amistades. Titi era Titi, único. Te hacía sentir bien y te alegraba la vida. El no comía mierda... al pan pan y al vino-vino. Un incidente que no olvidaré en mi vida fue cuando yo había ido con mis hermanas a un cumpleaños en la cuarta extensión de Villa Carolina. Al tratar de cruzar el cruce que te llevaba a la avenida Monserrate, un borracho que se suponía que parara, no paró y me esbarató mi Datsun que estaba nuevecito. Cuando los muchachos se enteraron en la fiesta del accidente, todos dejaron la fiesta y llagaron al lugar del accidente. Titi llegó gritando y dijo - Antonio, dime y quien fue el cabrón que te chocó que le voy a esbaratar la cara" - y empezó a quitarse la camisa buscando al tipo borracho. Los muchachos tuvieron que aguantarlo, porque si no, le caía encima... Titi me enseñó que por un amigo uno se enfrenta a lo que sea con tal de buscar justicia y defender y proteger lo que se ama...  Lourdes se casó con Albert y todavía, hasta el sol de hoy, siguen juntos... Iraida sigue tan bella como era de muchacha y de el flaco de espejuelos , no sé...

Tata y Tato... que dúo mi hermano... yo nunca conocí a dos hermanos que se quisieran así. Pero de carácter distintos. Tata era conocida por ser una tremenda amiga en quien se podía confiar. Tato era un chiste y buscaba la manera de hacerte reir. Los dos eran gorditos y colora'os. Los dos eran uno, siempre juntos, siempre con una sonrisa en sus labios...

Más abajo vivía otros dos flacos bien buena gente... los hijos de doña Jenny, creo que se llamaba la mamá, quien era una jodienda y tres pendajás. Uno de ellos seunió activamente a nosotros. Le deciamos Tati. Tocaba la guitarra y hablaba con un mojón en la boca... un chiste. Un chamaco bien sencillo y bien leal a los suyos

Las hermanas De Jesús... A quien primero conocí de esa familia fue al papá. Cuando me describió el sitio para encontrar su casa me dijo... -"donde tu veas un montón de panties tendidos secándose en el cordel ... ahí vivo yo... todos sus hijos eran hembras, pero preciosas. Hacía tremenda pareja con su esposa. De todas las muchachas de esa familia, Yayi  fue con quien más compartí. Era íntima con Evelyn ya que vivía muy cerca. Yayi fue de las que nos siguió al Centro Capuchino y sepuso a trabajar con los retiros de la juventud. Fue muy activa y allí conoció a la que hoy en día es mi esposa y tambien a mis cuñados. Yayi me ha enseñado que Dios, no tiene religión...

Las Matos... Eran tres las hermanas Matos y dos de ellas cantaban precioso . Sonia y Mirna las cuales se hacían llamar, el Dúo Somí.  Dos chicas bellas y sus papás Vivian orgullosos de sus tres nenas... si hacía falta música  en la iglesia, en las truyas, retiros, bodas y bautismos, ahí estaban ellas. En varias ocasiones se fueron conmigo  cuando yo recitaba poesía negroide. Cuando yo estaba enyunta'o y era sopla pote de Richie Ray y Bobby Cruz, me las llevé a cantar a un programa de radio que tenían. Para que se enteren, cantaron "La Lluvia y Bobby Cruz y Mickee Vimarie le hicieron los coros. Yo tengo en mi poder una grabación de ellas cantando, hace como 35 o 40 años, que algún día la escucharán...

Se que se me quedan unos cuantos, eran muchos, Yoito, el Guasón, Pavi y Pablo, Bongo y todos los Payanos. Los famosos vecinos: Gualberto Capdeville, Victor Santos, los Echevarría, Eva y sus hermanos Junior Echevarría y Moonshadow... de mis hermanos, Wanda, Jenny y David...

Se me queda hablar de las famosas truyas y las gallinas robás, de los quiceañeros, de los bochinches y las peleitas, de nuestra high, la Julio Vizcarrondo Coronado, de villa Justicia, del tumbe que nos dieron cuando nos quitaron el Centro Comunal para abrir allí la Regional de Carolina... del donde están ahora cada uno...

Pero espero que esta sea una puerta para mantenernos en Contacto... Te invito a usar este Blog y tu también escribas tus recuerdos... Recordar es Vivir...
 

martes, 20 de mayo de 2014

Las Fiestas de Cruz allá en Ponce




Yo no pretendo ser un libro de historia. Mis relatos se basan en lo que yo me acuerdo o me contaron los que vivieron esa historia.

Entra el mes de Mayo y me acuerdo siempre de las Fiestas de Cruz de la Calle Estrella de Ponce, mi pueblo. Yo no era católico, pero este tipo de celebración era más una tradición, un jolgorio en mis ojos de niño que una devoción religiosa. Con el tiempo sí realicé su significado religioso.

En la calle Estrella, las fiestas eran organizadas por las hermanas del pelotero Pancho Coimbre , Angela y Luisa, no se me olvidan sus nombre con la ayuda de Isabel, la cual cariñosamente llamábamos  “El Imparcial”  y la mamá del notorio Doctor Hoyos a quien ahora mismo se me escapa su nombre.

Los Rosarios cantados, o Fiestas a la Cruz eran parte de nuestra tradición de barrio que al igual que la despedida de año, todo el mundo se olvidaba de bochinches y dimes y diretes.

Según la historia, estas fiestas se originan en España y cuenta la tradición que se empezaron a celebrar en Puerto Rico tras la Isla haber sido sacudida por un terremoto el 3 de mayo de 1787. Ese día se hallaron los restos de una cruz y los pobladores comenzaron a elevar plegarias y cantaron para que Dios los librara de aquel terrible mal. Con música se hicieron los rezos a la Santa Cruz.

Eran nueve días corridos de actividad. Se celebraban en un local vacío que había detrás de la tienda de Don Juan. No había piso de concreto. Todos nos reuníamos para limpiar el local y brillar aquel piso de tierra. Se traían sillas viejas ose improvisaban bancos con tablas y latones.

Las doñas arreglaban un altar en donde ponían generalmente una cruz y una imagen o estatua de la virgen María. Sacaban sus mejores manteles y forraban unas cajas con papel de colores.

Arrancaban las flores más bonitas del barrio y adornaban el altar.

Cada noche había un padrino o madrina quien cargaba la capia y le tocaba poner un escalón para subir la cruz. En total serian nueve escalones para la última noche en donde se tiraba la casa por la ventana, había la mejor comida, bebidas y hasta baile.

Recuerdo que dependiendo del padrino o la madrina del día así serían las golosinas y refrigerios que se servirían. Bizcochitos de distintos sabores siempre adornados con una banderita, galletas Export Sodas, salchichón, sandwichitos de mezcla, galletitas Ritz con pasta de guayaba, besitos de coco, queso del que apareciera, aceitunas… eran parte de las golosinas que se repartían. Los refrigerios eran siempre refrescos naturales: de china, de guanábana, horchatas de ajonjolí, de almendra o maví…

Al lado del altar s colocaban los músicos y en las primeras filas los que dirigían los cánticos.

“Por la señal, de la Santa Cruz, de nuestros enemigos” ese era el cántico de entrada. Despues una de las hermanas Coimbre cogía la batuta y leía las intenciones del rosario y daba las gracias a los padrinos de la noche.

En total eran como 19 cánticos todos ellos alusivos a la cruz o la Virgen.

“Salve cruz Santa y Divina, donde Jesús expiró…”

De tantas veces que uno escuchaba los cánticos uno llegaba a memorizarlos. Casi todos ellos tenían un coro en donde todos cantaban.

Era curioso que al menos uno de los canticos era en Latín y todos repetíamos las estrofas en latín sin quizás, por lo menos yo, saber que diantres estaba uno diciendo. Habían cánticos y letanías que a mí de muchacho me daban sueño. Pero otros tenían un sabor jíbaro de fiesta y alegría.

“Mayo florido, mes de las flores, hoy te saludan los trovadores..”

A mí el que mas me gustaba era uno  que decía”

“De los cielos bajan, alpas y clarines … la música entera de los serafines”

Muchachos al fín, mi grupito de títeres del barrio le cambiábamos la letra:

“De los cielos bajan, tortas y domplines, la música entera de don Juan Martinez”…

Siempre uno de nosotros se llevaba un cocotazo por la ocurrencia de una de las viejas…”respete muchacho”.

Las Fiestas de Cruz se siguen celebrando en Puerto Rico, en sus barrios, sus iglesias. Algunas auspiciadas por los municipios.

Eso.. que nunca se acabe la tradición ni la Fe de nuestro Pueblo…

 

 

 

 

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domingo, 6 de abril de 2014

Made in Puerto Rico




Tengo que confesar que llegamos a este restaurant "Made in Puerto Rico" por pura casualidad. Ibamos a comer sandwiches cubanos en el kiosko de "Bongos"en el Downtown Disney, pero el gentío era inmenso y salimos dispara'os de allí, por el hambre que había.

El rótulo que vimos de lejos era "Puerto Rican Cousine " y allí nos metimos. Da la  casualidad que estaba en nuestros planes visitarlo por la publicidad que trajo su apertura en la que hasta Carlos Romero Barceló estaba de invitado.

La espera era de unos 45 minutos y fuimos invitados al Chinchorro de afuera o adentro en la barra, en lo que la mesa estaba disponible.
Optamos por el Chinchorro frente al restaurante y nos dimos par de Medallas en lo que éramos llamados.

Afuera había música de salsa a to' lo que da y a to' fuete. Salsa de todos los tiempos pero un buen escogido de lo mejor y de los mas grandes exponentes.



Cuando entramos encontramos un ambiente bien chulo y bien típico. Nos gozamos todas las pinturas en las paredes de rabo a cabo.

Las mozas todas vestían faldas de flores, y llevaban rolos a lo Minga y Petraca. Los mozos de blanco completo y sombrerito tipo Juan del Pueblo...

Foto de Antonio Rodriguez.
Fueron varios los cumpleaños que se celebraban y los mozos y mozas se arremolinaban alrededor de la mesa con potes, latas, palitos y panderas entonando primero una parranda navideña... -"Si te Creías que yo no venia-"... para luego entonar, el Cumpleaños Feliz, en Español... Pero ahí no se queda la cosa, la próxima tonada fue "La Pelua" y hacen que el cumpleañero, la baile con ellos... Tremendo gufeo...

Llegó la hora de ordenar la comida y yo pedí la Chuleta Kan Kan... la moza me preguntó si yo estaba esmaya'o...Pedí con eso arroz con tocino y habichuelas guisadas con patitas de cerdo...Y ella me dijo:- "Se va a jaltar"...  by the way, los acompañamientos de la carne se pagan aparte, lo que ellos llaman pejetas, que son $3.99. El Chuletón era $18.99.

Mi esposa pidió sopa de plátano y un surtido de frituras con carne frita y longaniza frita. Mi hija se fue con una serenata de bacalao y mofongo de yuca. Mis nietos uno pidió arroz blanco con un huevo frito encima (5.95) y la otra pollo frito con papitas.

Mientras hacíamos la orden, comenzó a tocar un grupo de plena y el volumen estaba tan alto que hubo que gritar la orden...

La Plena seguía y ya no me sentía en un restaurante sino en una fiesta patronal o en un vente tú...

Llegó la comida y las porciones abundantes... Mi chuleta Kan Kan estaba sosona y hubo que echarle sal para que cogiera un poco de sabor.. las habichuelas con patitas, no tenían patitas pero un montón de papas y tan poquitas que apenas me dio para mojar una cuarta parte del arroz... Los entremeses o aperitivos muy bien presentados pero las alcapurritas estaban completamente crudas por dentro.

Mi doñita no protestó por su sopa de plátano la cual encontró muy buena. A juzgar por la cara de mi hija la serenata de bacalao no fue del otro mundo...

La Plena seguía tan fuerte que la cabeza me retumbaba y lo que quería era terminar, para salir del sitio.

Al ir al baño, mi doñita y mis nietos encontraron que tu podías pedir mantecado, de coco, piña o parcha como complemento de la casa. Gracia a Dios que les dió con ir al baño, porque si no, no nos enteramos... Probé el de coco y el de parcha y son extremadamente buenos...


Mi familita salió muy complacida con el sitio, para mis nietos " half gringos and half puertorricans" la experiencia " was fantastic". They had a lot of fun.

Para mí... llamo primero para ver si están los pleneros, si no están, vuelvo... Su música es fantástica para una fiesta, pero para mi gusto, " too much" para comer en un restaurante.

sábado, 11 de enero de 2014

Yo me acuerdo que en Puerto Rico...

Esto no es de que las cosas antes eran mejor que  las de ahora. A veces eran estrictas y uno las miraba de forma distinta. No todos pasamos por lo mismo y todo dependía de como a tí te criaron. Yo con honestidad, extraño muchas de las cosa que se hacían antes, y puedo decir que los cambios a nuestras costumbres se deben a muchas influencias, como la televisión, los derechos de las mujeres, niños y de todo el que se cree que tiene derecho.

Más de una vez le dije a mis hijos y le digo a mis nietos que ellos no hubieran podido vivir en mi época. Me duele no poder usar ahora lo que usaron mis viejos conmigo, pero esto cambió, por no decir, se medio jodió...

Aquí van unas cuantas de lo que me acuerdo...

  • Existían las chaperonas o chaperones - no podías salir solo con la novia, siempre te encajaban una hermanita o tía, o peor aun la madre, para que no estuvieran solos
  • Había que poner unas fichas dentro de los litros de la leche, para que el lechero te dejara la leche. Era una forma también elegante para decirte, que era tarde y se te acababa la visita a la novia.
  • Había que pedir la entrada para visitar a la novia
  • Había que pedir la mano para uno poderse casar.
  • Las dos familias de los novios se tenían que conocer antes del compromiso.
  • Uno tenía que contar la vida y milagros de tu familia por si acaso...
  • Se pintaba la casa antes de las navidades.
  • La ropa se heredaba de los hermanos mayores.
  • Los chiquitos estábamos chavaos ya que había que respetar a todo el mundo, incluyendo a los hermanos mayores, los cuales eran los más abusadores.
  • Había que pedir la bendición cada vez que ibas a salir, o antes de dormir. A todos los tíos, abuelos y padrinos, no hacerlo era una falta de respeto.
  • Uno no podía hablar cuando los mayores hablaban. Si lo hacías venía el " cállese muchacho, no meta la cuchara, usted habla cuando las gallinas meen".
  • Los maestros siempre tenían la razón. Si llamaban a tus padres, empezabas a rezar.
  • No te daban llave de la casa hasta que tuvieras por lo menos 18 años.
  • Si llegabas después de las doce de la noche te estaban esperando.
  • Ni se te atreviera fumar delante de tus viejos antes de los 18 años y mucho menos tomarte ningún tipo de licor.
  • Había que comer en la mesa y todo el mundo a la misma hora. Si llegabas tarde, te quedabas sin comer. Si no te gustaba lo que habían cocinado, también te chavaste.
  • Todo el mundo en la familia tenía algo que hacer. Generalmente los sábados se limpiaba la casa de arriba a abajo, se pegaba manguera, se limpiaban las telarañas, se brillaba el linoleo...
  • De no hacer lo que se suponiera que hicieras, no se podía salir a jugar afuera. Estabas enchochao, hasta que terminaras si te perdonaban.
  • Tus amigos no podían entrar a los cuartos y tu no podías entrar a los cuartos cuando visitaras a tus amigos.
  • Había que pedir permiso para coger algo de la nevera o de la alacena. Yo me tenía que robar las salchichas para la hambruna de por la noche.
  • Los refrescos eran para cuando viniera visita.
  • Las visitas siempre llegaban con algo. Me encantaba cuando llegaban con una caja de dulces de repostería.
  • Uno nunca iba a visitar con las manos vacías.
  • Si te invitaban a comer a la casa de alguien, la próxima comida sería en tu casa.
  • Las visitas casi nunca se anunciaban y si tú tenías planes, después que no fueran de mayor importancia, a la visita había que recibirla y si era cerca de la hora de la comida, había que cocinar.
  • Era de mal gusto comprar algo ya cocinado si te invitaban a traer una aportación para una comida.
  • Te caían chinches si tu llevabas algo a una fiesta y te traías lo que no se comieron o bebieron. Eso se quedaba en la casa de los anfitriones.
  • Un hombre nunca dejaba pagar a una mujer.
  • En una guagua, no importa la edad, un hombre le cedía su asiento a una dama.
  • Caminando por la acera, las mujeres caminaban adentro y el hombre afuera . Se decía que al no hacerlo uno estaba vendiendo a la mujer.
  • El hombre siempre abría la puerta para que las mujeres entraran primero.
(Seguiré añadiendo a medida que me acuerde, tu tambien me puedes ayudar escribiendo abajo en los comentarios)