martes, 23 de diciembre de 2014

La Parranda de Tony y Vangie


Tengo que confesar que una de las cosas que más echamos de menos los boricuas que brincamos el charco es la época de Navidad. No importa el número de años que uno lleve por acá.

Tengo además  que decir que más me refiero a las Navidades de hace muchos años atrás en la isla porque desgraciadamente se ha perdido mucho con la alta criminalidad y la pobre economía que impera.

Mire usted que los boricuas en la isla hacen lo indecible para que esa época no cambie, pero hay que admitir que sí ha cambiado.

Llevo casi 30 años viviendo en Gringolandia y te puedo asegurar que los primeros años por acá fueron muy difíciles porque el cambio fue drástico. Te hablo de cuando por acá era difícil conseguir sofrito y un cantito de lechón era un lujo. No había internet y menos Facebook o Twitter. Llamar a la isla era caro y conseguir línea en Navidad o Año Nuevo era misión imposible.

Éramos muy pocos los boricuas por estos lados y la Navidad era triste y fría.

Pero los tiempos han ido cambiando y por acá las Navidades se han ido calentando ... no al extremo de Puerto Rico, pero sin nada que envidiarle a las de allá.

Aunque muchos tengan que trabajar, porque aquí no hay respeto pa'eso, se hacen los emborujos que se tengan que hacer para pasarla bien y recordar nuestra Patria y nuestras tradiciones.

El sentido religioso de la Navidad, no hay quien nos lo quite. Al contrario, por estar en tierra de todos, las misas de aguinaldo se convierten en misas de hermandad entre todos los hispanos. Una noche es dedicada a los mejicanos, otra a los cubanos, los puertorriqueños, los ecuatorianos, los venezolanos y siga usted sumando. Luego de la misa se sirve desayuno en donde los platos típicos de cada pais se sirven y se comparten. Aprovechamos para charlar de cada una de nuestras tradiciones y la velada es única.

Los asaltos por este lado se hacen guillaitos, porque si tú formas un alboroto a las dos de la mañana, te llaman la policía...

Pero mas tristeza me da el conocer que esta linda tradición casi no existe en la isla debido a los bandidos que aprovechaban para asaltar, robar y hasta matar.

De Parrandas, que es bien distinto a los Asaltos, sí te puedo asegurar que los boricuas de la banda acá han hecho tremendo trabajo.

Los otros días unos buenos amigos, Tony y su esposa Evangelina, mejor conocida por Vangie, nos invitaron a una Parranda en su casa. ¡Compadre, qué parrandón!

La cita fue a las dos de la tarde y ya una primera truya con acordeón y sus consabidos palitos, maracas, guiro y pandereta  habian entrado en función cuando llegamos.

Tony tiene una hermosa casa la cual tiene un patio enorme. Al fondo tiene un ranchón cubierto simulando una casa de campo y un palo de aguacate dándole sombra. Sembradíos alrededor de la casa en donde vimos ají dulces, recao, yuca, orégano, malanga y batata . Nada que envidiarle a cualquier campo en la isla.
Al lado del ranchón, Tony se entretenía con su caja china haciendo costillas y pollo al carbón. El olor era de campo y lo más que agradaba era el calor humano de esos seres que nos recibieron y nos hicieron sentir como parte de su familia.



Después de los saludos e introducciones de rigor,  Tony me dijo lo que siempre los boricuas decimos,- "Mire tocayo sígame para enseñarle en donde están las frías... yo te brindo la primera y por ahí pa' bajo usted sabe donde encontrarlas". Dicho y hecho porque después de esa, no me perdí.

La Parranda prometida, todavía no había llegado... Vangie nos contó que el grupo Parrandero pertenece al coro hispano de la Iglesia San Peter and Paul y que por cierto dirige un americano. Que los escuchó en una Parranda y se puso en una lista para que le trajeran a ella la Truya. Eso fue hace dos años... Pero después de dos años, llegó como prometieron.

Por supuesto, su canción de entrada fue "Saludos,Saludos'... y despues de varios canticos, todos nos trasladamos al campito detras de la casa. Allí ellos enchufaron micrófonos y sacaron sus cancioneros. Todos nos envolvimos con ellos en un solo canto. Se bailó y se recordaron los buenos tiempos. Eramos un montón de desconocidos pero unidos por el mismo espíritu.

Despues de casi una hora de canción tras canción, se hizo un parentesis para darle de comer al cuerpo luego de tan embriagante olor que provenía del ranchón de Tony. Comida como pa' un ejercito, como decimos en el campo. Platos diversos provistos por los asistentes en unión a un fín común. Usted comía y repetía hasta la saciedad.

Lo mejor del asunto era que no habían grupitos, sin conocernos muchos de nosotros nos unía la amistad a Tony y su esposa.

Despues de la cena, los Parranderos volvieron a la carga para entonar los mejores canticos de Navidad y los mejores canticos a la Patria... ¡Qué dia bendecido! Mi doñita me repitió en varias ocaciones que se sentía en Barranquitas... Muy poco inglés, mucho sabor, mucho jolgorio, mucha unión...Como en la Navidades de en Antes... ¡Que no se pierda nuestra tradición!

Gracias Tony y Vangie por incluirnos...




miércoles, 12 de noviembre de 2014

Mi Familia Latin Buffet... ¡Qué decepción!



 
 
En el mismo lugar donde había  en el pasado un Restaurante tipo Buffet también de comida latina, no sé si con el mismo nombre, no sé si con los mismos dueños, acaba de abrir en Kissimmee, Mi Familia Latin Buffet.
 
Por un gran tiempo alertando a todos que pronto abrirían, hasta que varias semanas atrás, dejaron saber que ya estaban abiertos...
 
Mejor hubieran esperado un poco más ya que aunque el sitio muy limpio y ordenado, con muchas cosas nuevas y nueva pintura... lo mas importante faltó.
 
Para empezar el dia, muy agradable afuera, era un infierno adentro. Sudé como lechón en vara mientras trataba de almorzar. Ni una músiquita de fondo...
 
Pero vamos al detalle, porque muchos otros sitios son calurosos y no tienen música pero uno sale complacido y con deseos de volver.
 
Cuando usted ve un gran rótulo anunciando un Buffet de Comida latina,...¿Qué usted espera? 
 
Para empezar hay que decir que la mayoría de hispanos por estos lares somos de Puerto Rico, con muchos caribeños y suramericanos.  Por lo tanto la comida latina tiene que tener una marcada influencia en los gustos nuestros.
 
Para empezar esperamos una sopita de pollo o vegetales, un mondonguito o un buen sancocho.
 
Lo queme encontré en este sitio era algo así como una sopa de pollo con una que otra vianda y mucha zanahoria. Buen sabor pero nada del otro mundo...
 
Buscamos encontrar frituras, nosotros somos locos con las frituras. Alcapurrias, surullitos de maiz, rellenos de papa, empanadillas, bacalaitos fritos... ¿Qué encontré en este sitio? Bueno ví como 6 empanadillas, sin rotular de que eran... me dijeron que eran de carne... me serví una aunque estaban frías...
 
Vamos al mambo... me comí mi tacita de sancocho de pollo y probé la empanadilla, que no terminé porque no pude descifrar que tipo de carne era... boricua, no era! presto para el plato fuerte me dirigí a buscar las carnes y el arrocito. 
 
Déjame empezar por los arroces, había blanco, amarillo salpicado de uno que otro gandul y Congri.
Yo me crié comiendo arroz de grano corto y mediano, con los chinos aprendí a comer arroz de grano largo, pero el arroz que usan aquí era de ese que venden super barato porque es el partido. Vengo de cuna bien humilde pero en casa se comía arroz con huevo pero el grano era del bueno, no esta basura.
 
Por eso de probarlo, me eché una cucharadita.... Presto y veloz le dí veinte vueltas a aquello y no había pernil... ¿Un buffet latino y no hay pernil?...Pecado!!! Ahí la empezaron a embarrar conmigo, bueno busco un pollito guisado o frito... tampoco había. Unos bistecitos en salsa, tampoco, un bacalao guisado, tampoco, unas mollejitas, tampoco, unas chuletitas, tampoco,
 
Lo único que encontré fueron como dos libras de carne frita del dia anterior, una carne guisada que  no llamaba la atención. Ah, y un cuajito en salsa que tengo que confesar que estaba muy bueno.
 
El resto del buffet consistía de yuca  frita, tostones y amarillos (plátanos maduros) que evidentemente eran congelados, quesadillas y flautas mexicanas, también de las  que vienen congeladas. Nachos y queso y carne molida.
 
Usted tiene que adivinar lo que se está sirviendo porque prácticamente nada está rotulado.
 
El Salad Bar... lechuga y tomate...
 
¿Los postres? Juzgue usted porque tuve que tomar una fotografía...
 
 
Está viendo correctamente, como tres libras de uvas, creo que como 6 pedacitos de bizcocho, una ensalada de frutas, unas cuantas chinas y unas cuantas manzanas.
 
El asunto me costó $10.10 después de darme el 10%  de Senior Citizen. ¿Que si vuelvo? Cuando uno de ustedes me diga que soy embustero y que el mejor Buffet Latino está en Mi Familia Latin Buffet...

 

domingo, 29 de junio de 2014

El campamento de la abuela







Yoyo o  Jo-Jo, así le dicen los nietos a la abuela. Yo soy Belo...

Bueno, pues Yoyo, la abuela, todos los años coge una semana de vacaciones para pasarla con sus cuatro nietos. De Domingo a Domingo los niños son de ella... un breakesito para sus papás y una tremenda oportunidad para los primos compartir entre ellos, conocerse y amarse. Para los abuelos una bendición.

Yoyo se prepara y al conocer a todos sus  nietos hace una compra especial. La alacena o pantry se llena de todas las golosinas que a ellos les gusta. El freezer se atesta de
mantecados, paletas de todos los sabores... productos congelados que ellos mismos pueden hacer en el microondas cuando tengan hambre y cuando ellos quieran. La semana es para comer lo que ellos quieran cuando ellos quieran, las veces que quieran.

Claro que Yoyo pone reglas y hay que seguirlas. Ella tiene unas tarjetitas que se las entrega cada vez que hacen algo bueno and believe me, ellos compiten por tener el mayor número de las famosas tarjetitas. Se pasan buscando la manera de hacer algo bueno para ganar una tarjetita...

Durante toda la semana, Yoyo busca las maneras de entretenerlos. Los lleva de paseo, visitan parques, se van de shopping, un día hay un field trip, este año pasaron el día en Typhon Lagoon...

En la casa los televisores están en canales de muchachería. Cada uno tiene ipods o ipads y cuando hay mucho silencio es que cada uno está juquea'o...

La piscina es el mayor atractivo, se pasan horas y horas. Lo bonito es que ellos mismos se inventan juegos y competencias. Los mayores tenemos que usar los cronómetros de los celulares para tomar el tiempo... y lo cogen bien en serio...

Yo trabajo la mayor parte de mi tiempo desde la casa y ellos lo saben, por lo tanto saben respetar mi oficina y mi espacio.

El Sábado es el último día del campamento y al caer la tarde vamos todos a cenar a un restaurante para celebrar. Generalmente a un buffet para que ellos escojan lo que quieran comer. La última tarjetita de buena conducta se la ganó el nieto varón al abrir la puerta del restaurante a unos viejecitos. Por ello se ganó las gracias de los viejecitos y las palabras bonitas que ellos dijeron de él. Nos hizo sentir muy orgullosos...

Por la noche es el Talent Show y cada cual va a demostrar sus talentos. Para ésto han estado practicando y tengo que decir que lo cogen muy en serio. Habrá medallas y trofeos de los cuales cada uno se ganará la misma cantidad.

Por el buen comportamiento y compañerismo también habrá premios en metálico...

El Campamento de la abuela es una tremenda experiencia que une más a nuestra familia y es una buena experiencia para los nietos que yo seno olvidarán por el resto de sus vidas.

Cuando yo era muchacho Milla no tenía muchas opciones. Éramos un montón y ella se volvía loca. Yo no tenía abuelos.

Recuerdo que ella alquilaba un carro público que nos dejaba en el rio Maraguez o la playa Las Cucharas. Compraba un saco de mangós. Llevaba un caldero de arroz con Pollo y habichuelas guisadas. Los platos eran de lata, no existían los de cartón, los vasos plásticos. Pasábamos el día hasta que llegaba el chofer del carro público a las cinco. Así eran los pasadías.

Milla también nos repartía entre las amistades y familiares. Nos mandaba generalmente en la línea a San Juan. Uno para la casa de titi Idilia, otro para la casa de Lilliam, otro para la casa de Boisjolí... Allí estábamos de una semana y hasta había veces que los dos meses. Yo me quedé en los tres sitios y el cariño que nos daban era inmenso... pero había que ganarse las vacaciones y para ello Milla nos enseñó a trabajar ayudando en la casa de nuestros  anfitriones... se iba con uno o dos pesos que tenían que durar toda la estadía.

Recuerdo haber estado en campamentos que organizaba la Iglesia Presbiteriana de Ponce en el Pueblo de Las Marías, en un monte bien adentro en el campo...  Fueron experiencias que aún de adulto recuerdo con mucho agrado.

 El verano para los muchachos es tremendamente esperado, para los adultos un dolor de cabeza... pero pa' eso estamos la familia y especialmente nosotros los abuelos...

sábado, 21 de junio de 2014

MPJ... Muchos Panas Juntos ' Recuerdos de Villa Carolina


Cuando nos mudamos a Villa Carolina yo estaba entrando al segundo semestre de mi primer año de Escuela Superior. Me acuerdo como si fuera ayer que a Milla, mi madre le decían que estaba loca por meterse a comprar una casa tan cara... $16,800.00 de los cuales pagaría $106.00 mensuales.

Era una urbanización en las ventas del carizo y no había nada cerca... Para llegar al pueblo, habia que jalar patita o coger el carro publico que costaba diez chavos.

Habían tres secciones en aquel momento, la Primera, la Segunda y la tercera Extensión. Nosotros vivimos en la tercera extensión.

Mis primeros amigos los hice en la escuela, Allí jangueba con dos grupitos: los estofones del salón hogar y los salseros del cafetín de la esquina.

Del cafetín me acuerdo de "la Rorra" y de "Finito Iglesias", sobrino de Mr. Iglesias que llegaría a ser alcalde del pueblo. Del salón hogar recuerdo a Antonio González Caballero, quien llegaría a ser un gran periodista, escritor y Director de Noticias de WKAQ Radio y TV., de Hiram Lozada Pérez, ex presidente del Consejo de estudiantes de la UPR y hoy día abogado. También estaba Héctor Guerra, hoy día, psicólogo de profesión.  Con este grupito, aprendimos a hacer Radio... Pichín Román nos regalaba media hora en Radio Voz, cuando estaba en los altos de la farmacia, Mi Botica, creo que se llamaba. Aprendí de poesía y de Cine... González Caballero murió  bien joven y le pusieron su nombre al teatro que estaba en la Julio Vizcarrondo Coronado, nuestra escuela superior ya desaparecida.

Pero no quiero abundar en aquel grupo, sino en el grupo de vecinos de Villa Carolina en la cual pasé increíbles experiencias de mi juventud.

Yo vivía en la calle 36, frente a la 38.  En la casa del frente vivían los Diaz: Don Ivan, Dona Nilda y sus hijos Neida, Peco y Ciri. Detrás de ellos , los Carasquillo, a su lado Los Lebrón.

Casi pegando a nuestra casa vivia Pavi y después Amancio... después Yoito...

Déjame volver atrás con Amancio... Este era un solterón que vivía con su mama. Las malas lenguas decían que cojeaba de las patas de atrás, anyway a el se le ocurrió la idea de crear un club de la muchachería del barrio. Así nació el Villa Carolina Teens Club"... y allí fue que yo conocí a Pablo, a "mascota", a Yimo , a Albert y a otro grupito que no recuerdo sus nombres.

Nos reuníamos todos los viernes en la casa de Amancio y planeábamos los próximos bailes de marquesina.  Nuestro grupo fue el primero en organizar una verbena. Recuerdo que fue en los terrenos en donde hoy queda el Residencial Lagos de Blasina.  Alli trabajamos todos para reunir fondos los que alegadamente Amancio dijo que no se hicieron ya que dejó y que perdidas...

Después de la Verbena Amancio se mudó y se acabó el Club.

Siendo yo el presidente de aquel grupito, me dió con recoger chavos para la Campaña del corazón y puse a todos los muchachos a ir casa por casa para eso. Recluté a un señor bien buena gente que vendía huevos y otras chucherías , Santaella, creo que se llamaba, y recogimos mucho... fue por eso que nos hicieron un reportaje para el periódico y nos retrataron a Pablo y a mi.. Fuimos el símbolo de la campaña de ese año y yo hasta un comercial para la televisión grabé frente a la torre de la UPR.
Pero lo bueno de aquella Aventura fue que empezamos a conocernos...

Yo empecé a trabajar en Bargain Town y no había mucho tiempo para  janguear .

Pasado el tiempo había una chica, Ivette se llamaba, que a mí me gustaba y ella iba los viernes a una reuniones en la Iglesia Santo Cristo de los Milagros. Yo ni católico era, pero era un buen break para verla.

Empecé a frecuentar el grupo que se llamaba MPJ, o sea, "Misión Posible de la Juventud", al cual los títeres del barrio le decían, el grupo de los "Muchos Pendejos Juntos". Y yo me uní a los muchos pendejos.

Xavi, o Xavier Domínguez era el presidente. Allí pues empecé a conocer a muchos otros de los chamacos y chamacas de Villa Carolina, de la primera, la segunda y la tercer extensión. Yo era uno de los más grandecitos o viejitos del grupo.

Coño, pero que grupito más chévere y mas "cool" como dicen ahora los muchachos. Ahora estaba en otro ambiente.

Me envolví tanto y tanto con ese grupo que mas o menos un año después los muchachos me eligieron presidente. Y lo cogí bien en serio. Junto al Padre Peñalosa, quien era nuestro asesor espiritual hicimos muchas actividades. Religiosas y no tan religiosas.

Recuerdo dos actividades para recolectar fondos que fueron un palo. Ideamos un "bumper sticker" que lo único que decía era: "Fe, Esperanza y Caridad" y debajo decia MPJ... se vendieron como pan caliente... Con las ganancias invertimos esos chavitos y nos conectamos con la gente que distribuía las barras de chocolate, que para aquel tiempo se vendían a .50 centavos... Vendimos chocolate con pantalones sobre todo el campeón fue Titi, Jesús, el hermano de Lourdes...

Con esos chavos hicimos un tremendo Party de Navidad con orquesta y todo...

Hicimos pasadías, días de juegos, retiros, meditaciones alrededor del fuego... Hubo viernes que se metieron sobre 150 muchachos.

La misa de 11 era la misa de nosotros y junto a Sonia y Mirna Matos, el dúo Somí, y todo el quisiera cantar teníamos un coro hecho. Para el día de las madres, el cura aquel español,  me ponía a recitar poemas para las madres...

Nos metimos por el medio y organizamos las procesiones del Viernes Santo, los muchachos se vestían de soldados romanos, de judíos. Uno de Jesús, otra de Maria y la comunidad se envolvía completa y las calles se llenaban. Venía la prensa y la televisión para cubrir el evento. Un año, teníamos todo preparado y cayó un aguacero de los mil pastores. El cura aquel jodón me dijo a mí que no había procesión... Pero la gente no se iba y yo me le encaré al cura y le dije que la procesión la hacíamos sin él en el patio del colegio, pero se hacía. El me miró y me dijo, "haga lo que usted quiera". Y yo improvisé la procesión.

Xavi y yo fuimos los primeros jóvenes en asistir a un cursillo de cristiandad. Y después de nosotros casi todos los muchachos se entusiasmaron en ser cursillistas.

En cursillo hicimos amistad con Gardi, el hijo de Rivera Morales (apúntelo) y otro chamaco llamato Tito Chavert del Colegio Santa Cruz de Trujillo Alto. Ellos me  invitaron a ir al Centro Capuchino porque querían formar un equipo para dar retiros. Ellos eran como 10 muchachos bajo la direccion de Edgardo Diaz un maestro del Colegio. Yo me lleve a Xavi y los ayudamos a formar el primer equipo para dar retiros. Poco a poco fuimos envolviendo a los muchachos y muchachas del MPJ y el equipo siguió creciendo. Tengo que decir con orgullo que la ayuda que dimos los de Villa Carolina al Centro Capuchino fue determinante para el éxito que tuvieron.

Eramos muchachos sanos. Con los mismos o quizás peores problemas que los que tienen los muchachos de hoy.

Hicimos nuestro mundo en aquel lugar apartado que era Villa Carolina. Donde había que jalar patita para ir al pueblo, donde no habían carros públicos ni guaguas que nos sacaran del cubujón y menos de noche.

Fuera del ámbito religioso, éramos jóvenes como cualquier joven. Gente de clase media baja en donde había un solo carro en la casa y había que compartir lo poco que se tenía.

Nuestros vecinos eran nuestra familia y nuestros amigos eran nuestros hermanos. Nos gozábamos hasta los anuncios. Celebrábamos hasta  los bautizos de muñecas.

De cada uno de mis amigos de la infancia yo aprendí algo... son cosas que uno nunca olvida...

 
Tengo que comenzar con los Ortiz... esa familia para mí era como el "dream family".  Eran cuatro hijos, dos machos Albert y Yimo y dos hembras Millie y Mercedes. Dos niñas preciosas con unos ojazos del carajo. Millie bien calladita y Mercedes, bien alborotosa. Yimo bien callaito y Albert bien alborotoso. Sus padres, de los cuales no recuerdo sus nombres, aunque los tengo en la punta de la lengua, eran unos ángeles. La mamá, a mí siempre me produjo paz al estar cerca de ella. El papá era
un individuo que no tenía nada de él. No sé cuantas veces llegó a mi casa a arreglarle la máquina de cocer a mi vieja... nunca le cobró ni un chavo. Una familia bien cristiana y practicante.

Como yo dije anteriormente, yo no era católico y fue Albert mi modelo y guía para mi nueva religión. Yo miraba a este teenager que sabía ser un jodón en la calle y un buen y dedicado católico. Yo me dije a mí mismo, yo puedo ser igual... Sin saberlo, Albert me estaba dando el mejor catecismo que un no creyente pudiera recibir. Aprendí a rezar con él y aprendí el valor de la misa con él. Tú quizás no sabías esto, Albert...

Tuve el privilegio de ser su padrino de bodas, creo que Tata, la madrina y fue a través de su página en Facebook que pude llegar a encontrar a Mis muchos panas.

Los Domínguez... Xavi, Maritza y Reinaldo. Don Guelo era mi pana y la madre, mi clienta de empapelado de casas. Rey era el mas chiquito e hizo más amistad con mi hermano David que conmigo. Maritza era bien flaquita  y bien linda. Tengo que confesar que me atraía mucho pero nunca me atreví, ya que era bien amiguita de mis hermanas Wanda y Jenny. Xavi fue mi compinche y tuvimos largas conversaciones  y confesiones mutuas. Aprendí de él lo que era sufrir por un padre y no tener las herramientas para poder ayudar . Muchas veces sufrí con él su angustia y superar y seguir caminando... Agradezco que el día que murió mi viejo ellos estaban allí conmigo y fue la mamá de Xavi la que trajo una sábana blanca, nueva para cubrir el cadáver de mi padre. A Frank hay que incluirlo en este grupo... que tipo fiel...

Los Lebrón... Doña Palmira y Don Luis criaron a tres hijos muy diferentes. Doña Palmira era una chulería y una alcahueta con todos nosotros. Don Luis era un fajón. Salía temprano en la mañana y llegaba por la noche de su carnicería. Era callado pero muy paternal. Annete también era bien calladita y muy amiga de mis hermanas y de Neida su inseparable amiga. Edwin era bien "proper" , pero un sandunguero de primera. Luisito era punto aparte... compartir con él era mearse de la risa. Un cómico por naturaleza. Los recuerdo a ambos tocando la banda de acero y hacernos bailar con su música. Luis me acompañó con las congas en  varias ocasiones cuando yo recitaba poesía negroide. Por poco llegamos ser familia ya que su prima Ivette y yo fuimos noviecitos por un corto tiempo...

Los Díaz... Don Iván y Doña Nilda eran mis vecinos del frente. Neida, Peco y Ciri sus hijos. Don Iván metía miedo por lo grande y gordo que era. Jugaba dómino hasta dormío. Doña Nilda era bien alcahueta conmigo. Siempre que hacía "carne cecina" me guardaba un plato, no se me olvida. Peco murió bien jovencito, Neida le siguió. Ciri era el flaco más bien puesto que he conocido. Era un mamisongo y de él aprendí a bailar con sultura y a vivir la vida alegre aunque por dentro llore.

Pablo, el hijo de don Tato lo conocí desde que llegué. Con su mamá y su hermano no tuve mucha comunicación pero con Pablo sí. Era callaito pero explosivo. Tenía un carácter de no me jodas... siempre dispuesto y ahí , por tí para lo que tu necesites. De Pablo tengo que decir que aprendí a lo que vale la amistad. Recuerdo que cuando se murió la mamá de "Mascota", Pablo no se despegó de él para darle fuerza. Pasadas las nueve de la noche, casi todo el mundo en la funeraria se había ido para su casa y yo iba a hacer lo mismo pero al ver a Pablo que no tenía esa intenciones, yo decidí imitarlo. Cogimos a "Mascota" y nos lo llevamos en mi carro viejo a dar una vuelta. Lo llevamos a comer y a hacerle chistes... Cuando lo vimos reir y mirar al cielo, estuvimos complacidos. Misión cumplida, para eso son los amigos... lo aprendí de Pablo.


Harry - considero que este flaco, para aquel tiempo, era el tipo más elegante del grupo. Siempre bien vestido y bien peinado. El tocaba guitarra o cuatro. Y se presentó conmigo y otros panitas como Luis Lebrón en mis loqueras de la Poesia Negroide...No era de hacer muchos chistes pero se lo gozaba todo.
º
Los Carrasquillo, los hijos del teniente, con Edwin fue con quien más compartí. Ese tipo era un caso no parecía hijo del Teniente quien era demasiado serio. Edwin salió a su madre que era un chiste...si mal no recuerdo eran tres hijos dos varones y una hembra. Recuerdo como ayer que estábamos despidiendo el año en la calle y llegó Edwin con la noticia de la sorpresiva muerte de Roberto Clemente... el party se acabó!

Los Noriega... Qué pareja bonita hacían aquellos dos. Con quien más comunicación tenía era con Evelyn, la que se disfrazaba de Virgen María en las procesiones. Su mamá era bella y su papá era un fajón popular... Recuerdo que pa' echar pa' lante su familita hasta pollo a la vara vendía en la carretera. Sus hermanos todos eran una chulería y gente muy fácil para hacer amistad. Evelyn se casó con Xavy y están juntos hasta el sol de hoy.

Los Rosado- ¡Qué familia para ser alegre! A mí me encantaba ir a aquella casa. Del familión hice amistad con cuatro de ellos: Lourdes, Iraida, Titi y el flaco (siempre le dije así) . Tengo que hacer un aparte porque Titi , que verdaderamente se llama Jesús, me enseñó a no juzgar por las apariencias. Cuando conocí a Tti, me pareció ser un loquillo de quien yo me tenía que cuidar. Y yo encontré en Titi el individuo más entrega'o a su familia y a sus amistades. Titi era Titi, único. Te hacía sentir bien y te alegraba la vida. El no comía mierda... al pan pan y al vino-vino. Un incidente que no olvidaré en mi vida fue cuando yo había ido con mis hermanas a un cumpleaños en la cuarta extensión de Villa Carolina. Al tratar de cruzar el cruce que te llevaba a la avenida Monserrate, un borracho que se suponía que parara, no paró y me esbarató mi Datsun que estaba nuevecito. Cuando los muchachos se enteraron en la fiesta del accidente, todos dejaron la fiesta y llagaron al lugar del accidente. Titi llegó gritando y dijo - Antonio, dime y quien fue el cabrón que te chocó que le voy a esbaratar la cara" - y empezó a quitarse la camisa buscando al tipo borracho. Los muchachos tuvieron que aguantarlo, porque si no, le caía encima... Titi me enseñó que por un amigo uno se enfrenta a lo que sea con tal de buscar justicia y defender y proteger lo que se ama...  Lourdes se casó con Albert y todavía, hasta el sol de hoy, siguen juntos... Iraida sigue tan bella como era de muchacha y de el flaco de espejuelos , no sé...

Tata y Tato... que dúo mi hermano... yo nunca conocí a dos hermanos que se quisieran así. Pero de carácter distintos. Tata era conocida por ser una tremenda amiga en quien se podía confiar. Tato era un chiste y buscaba la manera de hacerte reir. Los dos eran gorditos y colora'os. Los dos eran uno, siempre juntos, siempre con una sonrisa en sus labios...

Más abajo vivía otros dos flacos bien buena gente... los hijos de doña Jenny, creo que se llamaba la mamá, quien era una jodienda y tres pendajás. Uno de ellos seunió activamente a nosotros. Le deciamos Tati. Tocaba la guitarra y hablaba con un mojón en la boca... un chiste. Un chamaco bien sencillo y bien leal a los suyos

Las hermanas De Jesús... A quien primero conocí de esa familia fue al papá. Cuando me describió el sitio para encontrar su casa me dijo... -"donde tu veas un montón de panties tendidos secándose en el cordel ... ahí vivo yo... todos sus hijos eran hembras, pero preciosas. Hacía tremenda pareja con su esposa. De todas las muchachas de esa familia, Yayi  fue con quien más compartí. Era íntima con Evelyn ya que vivía muy cerca. Yayi fue de las que nos siguió al Centro Capuchino y sepuso a trabajar con los retiros de la juventud. Fue muy activa y allí conoció a la que hoy en día es mi esposa y tambien a mis cuñados. Yayi me ha enseñado que Dios, no tiene religión...

Las Matos... Eran tres las hermanas Matos y dos de ellas cantaban precioso . Sonia y Mirna las cuales se hacían llamar, el Dúo Somí.  Dos chicas bellas y sus papás Vivian orgullosos de sus tres nenas... si hacía falta música  en la iglesia, en las truyas, retiros, bodas y bautismos, ahí estaban ellas. En varias ocasiones se fueron conmigo  cuando yo recitaba poesía negroide. Cuando yo estaba enyunta'o y era sopla pote de Richie Ray y Bobby Cruz, me las llevé a cantar a un programa de radio que tenían. Para que se enteren, cantaron "La Lluvia y Bobby Cruz y Mickee Vimarie le hicieron los coros. Yo tengo en mi poder una grabación de ellas cantando, hace como 35 o 40 años, que algún día la escucharán...

Se que se me quedan unos cuantos, eran muchos, Yoito, el Guasón, Pavi y Pablo, Bongo y todos los Payanos. Los famosos vecinos: Gualberto Capdeville, Victor Santos, los Echevarría, Eva y sus hermanos Junior Echevarría y Moonshadow... de mis hermanos, Wanda, Jenny y David...

Se me queda hablar de las famosas truyas y las gallinas robás, de los quiceañeros, de los bochinches y las peleitas, de nuestra high, la Julio Vizcarrondo Coronado, de villa Justicia, del tumbe que nos dieron cuando nos quitaron el Centro Comunal para abrir allí la Regional de Carolina... del donde están ahora cada uno...

Pero espero que esta sea una puerta para mantenernos en Contacto... Te invito a usar este Blog y tu también escribas tus recuerdos... Recordar es Vivir...